Ningún lugar, Hoski
Cuentos con culos peludos Se me ocurren unas cuantas razones para pensar a Ningún lugar, el reciente compilado de relatos de José Luis Gadea/Hoski, como uno de los libros más interesantes publicados en lo que va del año y, de paso, como una buena refrescada en el contexto de la narrativa del siglo XXI en nuestro país. Eso parece quedar clarísimo a las pocas páginas: a Gadea/Hoski no le importa hacer buena letra ( eso que desvela a no pocos escritores de mi generación) ni prefiere evitar las erupciones románticas o el contraste entre irrupciones de filosofía low-fi (o irrupciones low-fi de filosofía) con líneas de mayor pretensión digamos poética o acaso expresiva, o con la narración pura y dura. Es decir: narra, y bien, pero también le importa –por suerte– hacer otras cosas, y no solo querer deslumbrar (si es que a estas alturas queda alguien que se deslumbre con eso) con un aburrido artesanado narrativo. Por cierto, los momentos “expresivos” abundan y algunos son memorables. ...