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The Idiot, Lust for Life, David Bowie, Iggy Pop, Berlin

  La vida no era fácil para Iggy Pop en 1974 y 1975. La grabación de Raw Power, un álbum gestionado por David Bowie después de que ambos cantantes se conocieran en 1971, había sido especialmente complicada; Iggy y el guitarrista James Williamson habían viajado a Inglaterra para componer y grabar, pero todos los músicos de sesión puestos a su disposición no lograron sonar como ellos esperaban. Así, a la hora de armar una sección rítmica adecuada, no hubo más remedio que acudir a los hermanos Ron y Scott Asheton, que habían integrado junto a Iggy y el bajista Dave Alexander los míticos Stooges, la primera gran banda de Iggy. Pero a Ron Asheton nunca le gustó que lo ficharan como bajista, y sus tensiones con Williamson fueron legendarias; sin embargo, en algún momento las canciones aparecieron y fueron registradas. Todo parecía haber empezado a encauzarse y, por fin, se vislumbraba esperanzadamente ese tan ansiado éxito comercial que discos como The Stooges (1969) y el asombroso Fun House

Lovecraft Country

  Hay tres instancias en que la figura y la obra de H. P. Lovecraft son convocadas explícitamente en la serie Lovecraft Country. Una de ellas es el título, por supuesto, que alude primariamente a la geografía lovecraftiana de Nueva Inglaterra, con su ciudad (ficticia) de Arkham, su universidad (ficticia) de Miskatonic y sus pueblos (ficticios) de Innsmouth o Dunwich. A la vez, la noción de “territorio Lovecraft” puede pretender también un sentido más amplio, que remite al espacio narrativo/conceptual habitado por la matriz de variantes o variaciones de los llamados “Mitos de Cthulhu”. Esta idea de un paisaje lovecraftiano puede señalar además una zona en un sentido más abstracto, vinculada al sentido anterior del “territorio” pero extrapolada a una filosofía antihumanista o pos-antropocéntrica en la que lo humano ha perdido todo lugar de privilegio. En esta zona, en el sentido de mindscape, por usar el término de Alan Moore, la extinción futura de la humanidad es tan segura como la

Visiones para Emma, Daniel Mella

  1.   El del 2013 fue el invierno más frío que puedo recordar. El 16 de julio había nacido mi primera hija, Amapola, y con Fio pasamos los meses que siguieron en una casa a la que recién nos habíamos mudado y que, extremadamente mal aislada y en el fondo de una azotea al borde de Pocitos, nos costaba sobremanera mantener caliente. Vivíamos casi todo el tiempo en nuestra habitación, con la bebé, la computadora, una pequeña tele CRT y un viejo reproductor de DVD en el que miré alguna vez, feliz como nunca lo había estado antes y con Poppy dormida en brazos, los documentales que acompañan las ediciones extendidas de   El Señor de los Anillos.  Después, cuando la bebé y Fio se dormían y yo me sentía en posesión de un momento libre, escribía lo que terminó por convertirse en   El orden del mundo,  algo así como la más vieja de mis novelas que no me produce vergüenza ajena (y de la que algunas páginas todavía hoy puedo decir que me gustan).  Pero ese invierno sí salí una noche, más allá de

Apocalypse now

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  Los axiomas de la nomadología deleuzoguattariana:  La máquina de guerra es anterior al aparato del estado. 1 La máquina de guerra es una invención de los nómadas (en la medida en que es exterior al aparato de Estado y distinta de la institución militar). 2   La máquina de guerra, entonces, no procede del Estado ni lo funda sino que este la asimila eventualmente, la territorializa/estratifica a la vez que sanciona institucionalmente para resignificarla  como la institución militar. El Estado, en el modelo deleuzoguattariano, “captura” la máquina de guerra nómada y la orienta hacia la guerra contra el enemigo (ya sea máquinas de guerra nómadas o máquinas de guerra capturadas por otros estados). Por otra parte, el modelo presente en el capítulo cuarto (“War as a machine”) de la tercera sección (“The Legion: Warmachines, Predators and Pests”) de la  Cyclonopedia  (2008) de Reza Negarestani apunta a la guerra en tanto entidad en sí misma o agencia inhumana:  the unlife of war  (la  desvid