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Mostrando entradas de octubre, 2011

Jonathan Lethem, Chronic City

La realidad de los incrédulos

En el prólogo a la antología The secret history of science fiction (La historia secreta de la ciencia ficción), los compiladores James Patrick Kelly y John Kessel recuerdan un artículo titulado “Close encounters: the squandered promise of science ficion” (algo así como “Encuentros cercanos: la promesa desperdiciada de la ciencia ficción”), publicado por Jonathan Lethem en 1998. El argumento que desarrollaba era más o menos así: en 1973 la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción de América otorgó el premio Nebula (la distinción más prestigiosa dentro del género) a Arthur C. Clarke, por su novela Rendez-vous with Rama (Cita con Rama), en lugar de dárselo a Gravity’s rainbow (El arcoíris de la gravedad), de Thomas Pynchon; ahora bien, de haber recibido esta novela el galardón (razona Lethem), toda la historia subsiguiente de la ciencia ficción hubiese sido otra: Para empezar, habrían sido abolidas las barreras que separan al género de la “literatura gener…

Santullo & Bentancor, Aquel viejo tango

Policial en tono menor


Hasta la fecha, Martín Bentancor (1979) ha publicado la novela La redacción (Sudestada, 2010), el cuento largo El despenador (La Propia Cartonera, 2010), el compilado de cuentos Procesión (Sudestada, 2009) y, en colaboración con Rodolfo Santullo, la novela Las otras caras del verano (Amuleto, 2008), a la que se suma la reciente Aquel viejo tango, publicada por Estuario Editora para su colección Cosecha roja. Quizá el más interesante de estos trabajos sea el cuento largo El despenador, que se acerca con inteligencia y originalidad a la ficción de corte histórico a la vez que reescribe una escena de Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sabato, y le guiña un ojo al Borges de “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874). Aquí Bentancor despliega una historia ambientada en la Guerra Grande, a través de un diálogo espasmódico en un bar perdido en alguna periferia, tanto del espacio como del tiempo, en una prosa densa, de respiración profunda y llena de detalles o destello…

Felipe Polleri, El Pincel y el Cuchillo

Alberto Laiseca, Cuentos Completos

Probablemente nadie sea capaz de leer todos los cuentos de Alberto Laiseca desde la primera página del libro que los recopila hasta la última. La contundencia del lenguaje, su deliberada aspereza y la ausencia total de concesiones a cualquier forma civilizada de delicadeza (disfrazada de literatura, se entiende), terminan llevando al lector a la necesidad de una pausa, un respiro, el equivalente de los minutos en que el boxeador se retira a su esquina para que le arreglen un poco las heridas. Pero que no se entienda que la paliza se ve incapaz de unirse al placer; la risa, la maravilla ante lo genial de algunas ideas y ocurrencias y la admiración ante la valentía y, por qué no, el genio, hacen que uno se levante con una sonrisa en la boca para recibir otra ración. Y el libro la ofrece, sin piedad, sin miramientos.

El primero de los libros aquí recopilados, Matando enanos a garrotazos (1982), prefigura el tono del volumen completo y ofrece una muestra de lo mejor y lo más …

Exhibición de atrocidades (freeway) de octubre

Y la luz se hizo.
Hasta la fecha, la descripción más aceptada –aunque no la única– del origen del universo y su evolución es la Teoría del Big Bang. Si bien diversas teorías sobre el origen del universo a partir de un llamado “átomo primordial” habían sido formuladas anteriormente (por ejemplo por el físico y sacerdote belga Georges Lemaître), fue el astrónomo estadounidense Edwin Hubble quien estableció las bases de la cosmogonía contemporánea, cuando descubrió (en 1929) que el universo está expandiéndose. Su razonamiento fue sencillo: si el universo se vuelve más grande a medida que pasa el tiempo, debe volverse más pequeño a medida que nos movemos hacia el pasado y, por lo tanto, debió tener un tamaño mínimo en algún momento. Esto quiere decir que en las primeras etapas del universo toda la materia y la energía que lo componen estaba concentrada en un espacio increíblemente reducido, lo cual implicaba altísimas temperaturas. A lo largo del siglo XX ese estado de alta densidad fue ex…

Hugo Fontana, Tierra firme

Las voces de Onetti


Quizá la manera más fácil (y evidente) de pensar Tierra firme, de Hugo Fontana, es diferenciar las dos o tres novelas que abarca. El tercio inicial del libro sugiere al lector dos series de textos: la primera incluye los capítulos de una suerte de novela negra –con su buena dosis de lugares comunes del género tomados como elementos estilísticos o decorativos, la “mujer vestida de rojo, exuberante”, que entra a la oficina del narrador– que reemplaza al consabido detective con un editor veterano. Aquí opera una torsión de género que parece llamar a la distancia, la ironía, lo que podríamos llamar la “parodia”, la “literatura posmoderna”, un poco como Pulp, de Charles Bukowski, podría ser pensada como una novela negra posmoderna. La otra, simétricamente moderna, sería una novela de Edmundo Laguarda, el autor que el detective/editor debe rastrear, un viejo outsider de la literatura que pasó su vida escribiendo en la sombra y que, después de morir en un accidente de trán…