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Las cosas que perdimos en el fuego, Mariana Enríquez

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Era un placer quemar Una primera mirada a Las cosas que perdimos en el fuego, el último libro de relatos de Mariana Enríquez (Buenos Aires, 1973), descubre dos cuentos que se perfilan con claridad y que, de paso, justifican con creces la compra del libro. Así, “La casa de Adela” y “Bajo el agua negra” parecen llamados a convertirse en nuevos clásicos del cuento argentino o rioplatense. Los dos son placenteramente incorporables al género “terror”   –desde el que es fácil leer la obra de Mariana Enríquez– y los dos ofrecen una clase magistral de narrativa.    “Bajo el agua negra” reescribe la ficción lovecraftiana en el contexto de las villas de Buenos Aires y la contaminación del Riachuelo, con mutantes, iglesias profanadas, culto a dioses oscuros y un cameo de Yogh Sothoth y las letanías de los fieles de Cthulhu. Es posible, digamos de paso, recorrer todas las colecciones recientes de ficción lovecraftiana ( Dark Wings of Cthulhu, New Cthulhu: The Re...

El libro de los mitos, Pedro Peña

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Terror en el bosque En pocos narradores uruguayos recientes es dable discernir un proyecto narrativo o una personalidad apreciable o definida, más allá de la usual maraña de escrúpulos, automatismos e influencias éticas y estéticas (Levrero, Onetti y algunos más). En el caso de Agustín Acevedo Kanopa, por ejemplo, él mismo se ha encargado de señalar un posible “método” en su escritura (registrar escenas, diálogos, epifanías y después hilvanarlos en relatos que escapan a la estructura clásica del cuento), confiriendo así importancia al “proceso” a la par del “producto” –un gesto para nada común entre la gran mayoría de sus compañeros de “generación”, Horacio Cavallo, Carolina Bello y Martín Bentancor por nombrar unos pocos. La atención a los géneros narrativos, por otra parte, distingue la escritura de Rodolfo Santullo, una obra en proceso –tanto en historieta como en narrativa– tan profusa como consistente.   Sin embargo, es quizá en el trabajo de Pedro Peña don...

"El inmortal" y otros textos, Jorge Luis Borges

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Procedimientos   Tengo para mí –y no creo estar diciendo algo especialmente original– que El factor Borges, de Alan Pauls, está entre los mejores libros jamás escritos sobre la obra de Jorge Luis Borges. Y de sus nueve ensayos o capítulos vale siempre la pena volver al séptimo, “Segunda mano”, donde Pauls moviliza la noción de “manipular contextos” como un elemento esencial de la escritura de Borges.    Comienza recordando una reseña especialmente negativa que le infligiera un tal Ramón Doll a Discusión, el libro de 1933; el crítico señala que los textos de Borges allí recogidos “pertenecen a ese género de literatura parasitaria que consiste en repetir mal, cosas que otros han dicho bien; o en dar por inédito a Don Quijote de la Mancha y Martín Fierro , e imprimir de esas obras páginas enteras”. Es bastante certero, “nítido” dice Pauls, y basta con haber recorrido más o menos atentamente la obra de Borges para ver de qué manera retorcida el crítico dio en ...

Ruido Blanco 4, varios autores

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Haciendo ruido En los noventas las cosas estaban claras. Los que escribíamos ciencia ficción y fantasía desde la militancia del género sabíamos que el realismo gris a la Benedetti y la novela histórica de moda eran zombis literarios: la verdadera vida estaba en la ciencia ficción, en la fantasía, en el ciberpunk, en la ficción weird . Después las cosas se complicaron. Quienes habíamos querido animar un Movimiento Uruguayo de Ciencia Ficción y Fantasía, con su correspondiente órbita de revistas, fanzines y convenciones, terminamos descubriendo que no habíamos visto bien el panorama, que en realidad no sabíamos cómo sacar adelante una empresa cultural, que probablemente habría siempre algo esencialmente refractario a la ciencia ficción y la fantasía en el ambiente cultural uruguayo –los lectores del género, después de todo, podían gastar cientos de pesos en libros de Tolkien y Asimov pero miraban siempre con desconfianza algo hecho en Uruguay, porque podía ser marcianitos tomand...